Cada atardecer es hermoso, pero no es perfecto.
Por que no estas quizá tu,
mi corazón enredado en otro cielo.
Y si pasa que tu llegas,
a adornar el firmamento,
las hojas y la hierba,
se van con el viento.
Desformando tu figura,
destruyendo mis anhelos,
robando la dulzura,
de tu olor al estar a mi lado.
¡CIELO!
Azul frió y perdurable,
asesinado por el dulce naranja,
que llena mis colores,
para que rueden a la carta.
Imágenes a mi mente,
rojas de esperanza,
inútiles negros,
que trazan cada sombra.
Raudos e intocables,
la luz se apaga,
adiós atardecer,
adiós mi mirar sin sed.
Copyright © Adolfo Tarazona Tarazona
21/11/2011 4:27 PM
Un agradecimiento cordial a Kenny por algunas ideas.
lunes, 20 de agosto de 2012
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